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Disfruta al máximo tu calçotada | Evita estos 9 errores comunes

9 errores comunes en una calçotada como evitarlos
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    Evita estos 9 errores para una calçotada

    Invitar a alguien a unirse a ti en la tradición de deleitarse con cebollas dulces mientras se sumergen en una salsa deliciosa es una manera hermosa de expresar amistad. La calçotada es una celebración gastronómica única que te permite estrechar lazos mientras saboreas uno de los platos más emblemáticos de Cataluña.

    La singular tradición de la Calçotada y su popularidad en auge

    Josep Pañella, presidente de la cooperativa agropecuaria de Gavà y agricultor en el Baix Llobregat, destaca que la calçotada es una festividad única en la que la cebolla dulce se convierte en la protagonista. Aunque Valls ha sido históricamente el epicentro de su producción, otras regiones, como Sant Boi de Llobregat, Viladecans, el Maresme, Lleida e incluso Murcia, se han unido al cultivo de este producto asociado a la diversión y que cada vez gana más adeptos fuera de Cataluña. Los calçots son cebollas especiales, plantadas dos veces y que requieren ser “calzadas”, es decir, añadir tierra a medida que crecen, de ahí su nombre, calçot.

    La magia de la Calçotada: Más que cebollas asadas

    Aunque los calçots se pueden preparar de diversas maneras, la preferencia del público es disfrutarlos en su versión festiva, chamuscados por las llamas y sumergidos en una deliciosa salsa similar al romesco. Se sirven acompañados de carne a la brasa y naranjas de postre, siempre al aire libre. Durante los meses de confinamiento, las ventas disminuyeron drásticamente, ya que a la mayoría le gusta disfrutarlos en restaurantes. Pero, ¿por qué no intentar hacerlos en casa? Aquí te explicamos los errores que debes evitar para garantizar una calçotada perfecta.

    Errores comunes que debes evitar al preparar una Calçotada

    Intentar hacer una calçotada en agosto: Los calçots son un producto de invierno. Aunque antes era poco común pensar en ellos antes de febrero, hoy en día ya puedes encontrarlos en el mercado a partir de noviembre debido a la creciente demanda de las calçotadas, según Josep Pañella.

    Calçots de diferentes tamaños

    Es importante que los calçots sean de tamaño similar en cada tanda de cocinado para obtener un resultado uniforme.

    Seleccionarlos incorrectamente y omitir la limpieza: Al comprarlos, asegúrate de que no hayan sido cosechados hace mucho tiempo y verifica que sus hojas estén frescas y verdes, ya que las hojas amarillentas son un signo de mala calidad. Además, asegúrate de limpiarlos correctamente bajo el grifo y recorta las raíces pequeñas y parte de las puntas verdes.

    Cocinarlos a la brasa de manera incorrecta

    La calçotada no se cocina a la brasa como la carne; es necesario que la llama toque directamente el calçot para lograr que la cebolla se queme por fuera y quede tierna y jugosa por dentro. Utiliza madera que genere llamas.

    No obtener la textura adecuada

    El calçot perfecto es una cebolla caramelizada, dulce y jugosa, pero debe mantener cierta firmeza. Debe estar al dente y no completamente blandito.

    Servirlos fríos

    Los calçots deben servirse calientes para realzar su sabor. Utiliza papel de periódico para envolver las tandas de cebollas y mantenerlas calientes hasta el momento de comer.

    Ignorar que es una comida ‘finger food’

    En una calçotada, se come con las manos, así que no dudes en usar un babero para evitar manchar tu ropa. Coge el calçot con los dedos, pélalo sujetándolo por un extremo y untándolo en la salsa, luego llévalo lentamente a la boca.

    Tener una salsa ‘salvitxada’ demasiado líquida o espesa

    La salsa tradicional de la calçotada es la salvitxada, similar al romesco. Debe tener una consistencia media, ni muy fina ni muy espesa, y debe permitir empapar el pan.

    Olvidar la carne y el postre

    En una calçotada tradicional, la carne a la brasa es un plato imprescindible que se disfruta después de los calçots. La elección más común es cordero y butifarra, pero también se pueden incorporar otras opciones. El postre suele consistir en naranjas, la fruta estrella del invierno, para refrescar el paladar, y crema catalana para completar la experiencia.

    Aprovecha los calçots sobrantes

    Si te sobran calçots, no los desperdicies. Puedes guardarlos en la nevera y recalentarlos al día siguiente o incluso confitarlos. También puedes utilizarlos en ensaladas u otras recetas creativas. Congela los calçots de forma correcta, también puedes congelar la salsa romesco para futuras calçotadas.

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